El código genético de los seres vivos a través de la evolución hicieron que hace 500 millones de años aproximadamente se separaran las células animales de de las vegetales, las bacterias y los hongos; lo que quiere decir que todo el edén que es nuestro planeta este hermanado de una u otra forma, pero en especial con las plantas, muchas personas se sienten identificadas en su cuidado al hacerlas sus compañeras de vida, estar al pendiente de ellas, pero de cierta forma que ellas también estén pendientes de nosotros.

Una planta puede vivir en un gran jardín o en un pequeño espacio en el rincón del dormitorio más pequeño, y lo más importante es que llenará el espacio que comparte con nosotros y se iniciará una conexión mágica con ellas.

Una planta nos transmite vida, paz, tranquilidad y salud, ademas de que biológicamente nos permiten vivir al producir el oxigeno vital para nuestra subsistencia, y estoy seguro que si todas las riquezas se compararan con el valor de las plantas para los seres vivos, al elegir entre el oro y el oxigeno que producen, elegiríamos quedarnos con las plantas, por eso cuando tenemos una planta bajo nuestro cuidado, tenemos un gran tesoro.